domingo, noviembre 08, 2009

Una noche de sábado




Emilio duerme,
yo escribo en el blog,
leo algunas cosas,
veo el canal de yutub de arcade fire,
tuiteo...the usual

Es viernes/sábado, ¡baile!

lunes, octubre 26, 2009







REGRESA
A
CASA

La agonía del poeta

La agonía del poeta es siempre lenta. Dolorosa. Exhibicionista. La agonía del poeta tiene estados marcados por la anestesia y las anestesistas. La agonía del poeta es vertiginosa, egocéntrica. La agonía del poeta...es solitaria. Se mata el poeta poniendo música de bandas británicas: The Beatles, James, Radiohead en el orden que ud. desee. El poeta ha de morir solo. No sabemos si renacerá. Yo pretendí ser la salvadora, pero no estamos para esos trotes, poeta querido. Y es que no voy a salvar nadie, poeta querido.

viernes, octubre 23, 2009

Es viernes, ¡baile!



The Drums
Aunque el chico es demasiado rucio para mi gusto, no puedo resistir una canción con silbido y aplauso: amor automático.

sábado, octubre 17, 2009

Es viernes, ¡baile!





Lo mismo pero en 192. Ya tusae

martes, octubre 13, 2009

Asi nomá

De aquí

sábado, octubre 10, 2009

Quizás

Quizás así es mejor
Quizás, sí
Hablé lindo de ti como no lo hacía hace años
Y me sentí bien
Demasiado bien
Mientras el sol se iba detrás del Titanium yo hablaba bien de ti.
Decía palabras redondas y jugosas que me salían con naturaleza
Y entendí que había comenzado una nueva era. Ok, una nueva estación, otra fase, otra etapa, otro ciclo, otro momento que durará para siempre.
El parasiempre dura lo que uno se demora en decir la palabra. Para siempre y ya se fue.
Nada es para siempre.




viernes, octubre 09, 2009

Es viernes, ¡baile!




Jay Z es uno de los cerebros detrás del triunfo de Beyoncé que es su mujer.
Acá le presta ropa a Alicia Keys y los dos se despachan el mega temón.




Supo que ahora está sección está también en 192.
Ahora sabe.

domingo, octubre 04, 2009

¿Estás bien?

¿Qué te puedo contar? Así como cosas que no sabes no hay nada. No grandes cosas nuevas. Pequeñas cosas nuevas, sí. De eso siempre hay. La sonrisa es real ahora ¿sabes? Yo sé que siempre te gustó mi sonrisa, pero ahora es real. No me pidas que te lo expliqué porque no se muy bien cómo. Después de que dejaste de escribirme te olvidé rápidamente. Hasta que tuve que escribir de tu ciudad y entonces me acordé de todo: de tu auto, del perro, el río y los botes que siempre están en él. Ahora mismo te recuerdo. El paseo que nunca realizamos y los enormes correos semanales. Bueno, de todo ese tiempo no hay mucho más que decir, casi todo ya te lo he dicho. Las cosas no cambian mucho si una no le pone el pino. Cuando el pino se agota, se agota. Otra vez, no sé cómo explicarte eso, así que no me preguntes.
La gente muere, ¿sabes? De pronto hablas de una persona y a la semana ya no está más. Así muere. Mueren los gatos y las personas. A mi, tú sabes, se me han muerto dos gatos. Machos, ambos. Las personas, pensándolo bien no se me mueren. No sé. ¿Entiendes algo de lo que te estoy escribiendo?
El otro quise mandarte flores, después recordé lo lejos que vives. Pero vi las flores y ni siquiera mi cámara tenía como para haberte enviado una foto...algo, lo que fuera.
La gente es feliz con cosas extrañas ¿sabes? Si me lo pienso, por ejemplo, yo no sé en este momento con qué soy feliz. O sea, sí, si sé...pero me da pudor hacerte una lista que puede dejarme en especial evidencia y no estamos para eso. No estamos para contarnos cosas íntimas y luego dormir con si nada hubiese pasado. No hay tiempo. No hay energía.
Ojalá estés bien.
Yo estoy bien.
¿Estás bien?